Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color. Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz”.(Carta de Frida Kahlo a Diego Rivera)
"Sobrevivo una y mil veces sobrevivo. Paso por alto lo negativo, lo reprimo, lo guardo en lo más recóndito de mí ser, lo convierto en mentiras, en historias de cosas que jamás pasaron. Junto memorias, me aíslo, me pierdo. Escribo. Es en los días candentes, fríos y sin salida en los que me dedico a escribir, a relatar mis desventuras, mis secretos más íntimos. Me queda la tranquilidad de saber que no conté lo peor, que lo más oscuro se queda conmigo."
05 julio 2016
27 marzo 2016
Estoy harta de escuchar la frase "Como cambia la gente" o "La gente cambia", como si fuera algo malo.
A ver, entiendame:
A ver, entiendame:
"Ya no somos los mismos que éramos en aquel momento determinado, en el que todo nos parece tan cercano y distante a la vez: lo que éramos antes ya nunca lo seremos porque la vida nos exige cambiar. No ser “los de antes” implica tener la suerte de que las experiencias nos hayan calado y hayamos aprendido de ellas.
Muchas veces resulta muy sencillo comprobar que los que están a nuestro alrededor han cambiado y que, por por lo tanto, nuestra relación con ellos también lo ha hecho. Otras, nos parece muy complicado asimilar que nosotros también somos diferentes y darnos cuenta de que el error es mirar lo de ayer con los ojos del hoy.
Muchas veces resulta muy sencillo comprobar que los que están a nuestro alrededor han cambiado y que, por por lo tanto, nuestra relación con ellos también lo ha hecho. Otras, nos parece muy complicado asimilar que nosotros también somos diferentes y darnos cuenta de que el error es mirar lo de ayer con los ojos del hoy.
...solemos definirnos en función de los acontecimientos clave que nos han marcado y que sabemos que vamos a recordar para siempre. Da igual si la experiencia es buena o mala, basta con que nos llene de sentimientos: no olvidaremos nunca la felicidad verdadera, pero tampoco habernos levantado de nuestras caídas. Lo que nos quede de ello tras haberlo pasado será el modelaje de lo que somos en el momento presente: nuestra esencia es la misma, pero ya no somos los mismos.
puede habernos ocurrido que los cambios hayan provocado rupturas: habíamos creído conocer a las personas completamente y no hemos tenido en cuenta que nunca se termina de conocer a nadie porque estamos en continuo crecimiento.
Ya no somos los mismos: El tiempo nos acciona: nos pasa por encima, nos zarandea, nos enseña, nos revela y, ante todo, no nos deja indiferentes. De hecho cualquier día, aunque parezca perdido, ha supuesto algo: decidimos constantemente y cuando no lo hacemos, nos dejamos llevar.
Lo bonito e importante es tener el valor de seguir conociéndonos y la certeza de saber cómo y quiénes somos. De esta manera, podremos darnos al resto con total plenitud y encontraremos en ellos focos de felicidad que nos llenen. En otras palabras si brillamos, con nuestros cambios, ayudaremos a brillar a los demás con los suyos."
29 enero 2016
Responde a lo que te he preguntado -los ojos del Mago estaban fijos en los de ella-. ¿Abandonarías todo por esa persona?
Brida sintió unas ganas inmensas de llorar. No era apenas una pregunta, era una elección, la elección más difícil que las personas tienen que hacer en toda su vida.
Ya había pensado mucho sobre esto. Hubo una época en que nada en el mundo era tan importante como ella misma. Tuvo muchos novios, siempre creyó que amaba a cada uno de ellos, y siempre vio al amor acabarse de un momento a otro.
De todo lo que conocía hasta entonces, el amor era lo más difícil. Actualmente estaba enamorada de alguien que tenía poco más que su edad, estudiaba Física y veía al mundo de manera totalmente diferente a la de ella. Nuevamente estaba creyendo en el amor, apostando a sus sentimientos, pero se había decepcionado tantas veces que ya no estaba segura de nada. Pero, aun así, ésta continuaba siendo la gran apuesta de su vida...
Ya había pensado mucho sobre esto. Hubo una época en que nada en el mundo era tan importante como ella misma. Tuvo muchos novios, siempre creyó que amaba a cada uno de ellos, y siempre vio al amor acabarse de un momento a otro.
De todo lo que conocía hasta entonces, el amor era lo más difícil. Actualmente estaba enamorada de alguien que tenía poco más que su edad, estudiaba Física y veía al mundo de manera totalmente diferente a la de ella. Nuevamente estaba creyendo en el amor, apostando a sus sentimientos, pero se había decepcionado tantas veces que ya no estaba segura de nada. Pero, aun así, ésta continuaba siendo la gran apuesta de su vida...
Paulo Coelho - "Brida. El don que cada uno lleva dentro"
"Jamás
podrás saber más allá de lo que pueda llegar a mostrarte yo. Quizás es lo mejor
que puedo llegar hacer, o quizás no. Eso nunca lo vamos a saber, por qué jamás
sabrás esto:
No sabrás
que me encanta hablar contigo (aunque nuestras conversaciones cuanto más
avanza, menos sentido tiene). No sabrás que me encanta perderme en tu
mirada cada vez que te veo. Que me encanta mirarte como lo haces todo, como
caminas, como hablas, como sonríes. Que me encanta cuando dejas que yo pueda
contemplarte aunque solo sea por un minuto antes de volver a perderte entre la
gente…
Que me gustas más que un café mañanero, o ir en
otoño a la playa dando un paseo. Que me
gustas más que un domingo en pijama, lluvioso, leyendo un buen libro, con
un cigarrillo y una taza de chocolate caliente.
No sabrás
que quiero compartir contigo todos mis momentos. Cada anécdota, cada
obstáculos, o cada logro que consiga día a día. No sabrás que quiero que me
cuentes toda tu vida (entre cervezas y
risas). Que me cuentes que te ha
pasado durante todo el día, y que planes tienes para un futuro (obviamente
tampoco sabrás que quiero formar parte de ese futuro).
No sabrás
que quiero conocer de ti cada detalle,
cada problema que tengas (y ayudarte en todo lo que pueda y más). Que quiero conocer de ti tus mejores momentos,
tu mejor risa, tu mirada más sincera. Que quiero conocer todas tus manías,
tus costumbres a todas horas, conocer
aún más tus puntos débiles para así poder cuidarlos. Quiero
conocer tus miedos para abrazarlos.
No sabrás
que me encantaría poder verte dormir a mi lado, despertar y ver tu
sonrisa.
No sabes que me encanta arriesgar, que me da igual
perder, por qué siempre dicen que quien no arriesga no gana, y yo estoy
arriesgando a escribir todo esto, porque pueden llegarte estas palabras,
pero arriesgo por ti, por mi, por los dos.
No sabes
que tiemblo con solo verte (aunque intento disimular), no sabes que mis ojos te
buscan hasta cuando no estas. No sabes que eres el punto clave de mis
conversaciones, que pido consejos
para poder alejarme de ti sin necesidad de contarte todo esto (para no
asustarte y que seas tú el que decidas irte, porque no quiero que te vayas), pero en
cada consejo que me dan para alejarme busco la excusa perfecta para decir “En
realidad no me gusta tanto”.
No quiero
que sepas nada de esto...."
Ps: tampoco vas a saber que no tengo miedo de aprender a quererte y que vos no me quieras, sino que me asusta más aprender a quererte y que vos no te dejes querer...
Fragmentos de "lo que no quiero que sepas" de https://cuentosinhadas.wordpress.com/
10 enero 2016
Para mañana despertar temprano, por eso de ir a trabajar, la noche ya nos tiene hace largo rato acostados.
No dormimos, sin embargo, le leo a mi chica
un poema. Sin importar de quién,
elijo un libro de una fila que se extiende
al borde de la cama. Contra la pared,
libros apoyados en el piso
que se hizo biblioteca al lado del colchón:
no sé cuál leerle, alguno corto,
alguno corto parece lo mejor.
¿Para qué se le lee un poema a una chica,
en la cama, siendo tarde y que mañana hay que ir a trabajar?
Después de escucharlo, me abraza
y no dice nada. Su piel desnuda
me da calor, así, acurrucada, y sé que cierra los ojos,
quiere dormir. Sigo leyendo
los poemas del libro cualquiera, pero pierden gracia ahora y los ojos empiezan a pesar, el velador encandila,
las letras adquieren un volumen difuso. De pronto
creo tener el tono de un poema; dejo el libro
tirado boca abajo, apago la luz y me duermo abrazado.
No dormimos, sin embargo, le leo a mi chica
un poema. Sin importar de quién,
elijo un libro de una fila que se extiende
al borde de la cama. Contra la pared,
libros apoyados en el piso
que se hizo biblioteca al lado del colchón:
no sé cuál leerle, alguno corto,
alguno corto parece lo mejor.
¿Para qué se le lee un poema a una chica,
en la cama, siendo tarde y que mañana hay que ir a trabajar?
Después de escucharlo, me abraza
y no dice nada. Su piel desnuda
me da calor, así, acurrucada, y sé que cierra los ojos,
quiere dormir. Sigo leyendo
los poemas del libro cualquiera, pero pierden gracia ahora y los ojos empiezan a pesar, el velador encandila,
las letras adquieren un volumen difuso. De pronto
creo tener el tono de un poema; dejo el libro
tirado boca abajo, apago la luz y me duermo abrazado.
"Lectura" -Sebastián Hernaiz
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

